- La visita guiada, a cargo de la historiadora del arte Paloma Flores, permitió al público conocer el origen, significado y presencia de este símbolo en algunas tumbas del recinto
- Una de las cruces celtas más emblemáticas del Panteón se encuentra en la tumba de Vicente Guerrero, un misterio ligado al romanticismo del siglo XIX
Entre las tumbas, mausoleos y esculturas que resguarda el Museo Panteón de San Fernando, recinto de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, existe un símbolo que parece guardar más preguntas que respuestas. Una cruz de casi dos metros de altura se levanta sobre la tumba de Vicente Guerrero y, a diferencia de muchas otras cruces del recinto, lleva un aro que la convierte en una cruz celta. ¿Por qué está ahí? ¿Qué significa? ¿Y qué relación puede tener con un personaje fundamental de la historia de México?
Estas fueron algunas de las preguntas que el público exploró este viernes 28 de agosto de 2026 durante la visita guiada “La cruz celta en el Panteón de San Fernando”, a cargo de la historiadora del arte Paloma Flores, con la que el recinto concluyó la Semana de los San Patricios, dedicada a descubrir la presencia y los vínculos de la cultura irlandesa con México.
El recorrido comenzó con una mirada a las distintas formas que puede adoptar una cruz. La cruz latina se caracteriza por tener el brazo vertical más largo que el horizontal; la cruz griega mantiene ambos brazos de la misma longitud, mientras que la cruz celta incorpora un aro alrededor de la intersección. Esta diferencia aparentemente sencilla permitió reconocer un símbolo que aparece en distintos puntos del Panteón y descubrir que incluso los elementos funerarios pueden contar historias sobre las ideas, creencias y sensibilidades de una época.
Pero para comprender por qué una cruz celta aparece en un cementerio mexicano del siglo XIX era necesario mirar mucho más allá de sus muros. Durante el recorrido, Paloma Flores explicó que el término “celta” fue utilizado por los romanos para referirse a distintos pueblos vinculados por lenguas que hoy se agrupan dentro de las lenguas celtas. A partir de esta aproximación, el público conoció también parte de la historia de estos pueblos, así como los conflictos que atravesaron sus territorios frente a la Corona inglesa.
Para seguir la pista de este símbolo era necesario viajar mucho más allá del Panteón. La historia de la cruz celta está estrechamente vinculada con Iona, isla relacionada con la expansión del cristianismo en Escocia e Irlanda. Con el paso del tiempo, la cruz se convirtió en un símbolo donde confluyeron la tradición cristiana y elementos de la identidad cultural de estos pueblos. La historia adquirió una dimensión particular durante los conflictos religiosos y políticos derivados de la ruptura de Enrique VIII con la Iglesia católica.
La pregunta volvió entonces a México: ¿qué hace una cruz celta en la tumba de Vicente Guerrero?
La respuesta, explicó Flores, no está del todo clara. Una de las primeras hipótesis apunta a una posible relación de Guerrero con la masonería; sin embargo, esta interpretación presenta dificultades al considerar las distintas logias y corrientes masónicas vinculadas con los liberales de la época. La explicación encuentra un terreno más fértil en el romanticismo del siglo XIX, movimiento que miró hacia culturas antiguas y las imaginó como sociedades vinculadas de manera más estrecha con la naturaleza, la espiritualidad y una vida alejada de los valores conservadores de su tiempo.
En México, esta fascinación también encontró resonancia. Mientras en Europa el imaginario celta se vinculaba con una historia marcada por los conflictos frente a la Corona inglesa, en México el siglo XIX estuvo atravesado por la lucha contra la Corona española y por las disputas entre distintos proyectos de nación. Desde esta perspectiva, la presencia de la cruz en la tumba de Guerrero podría interpretarse como una expresión simbólica de rebeldía, aunque su verdadero significado permanece abierto a la interpretación y no existe una explicación definitiva sobre las razones por las que fue colocada ahí.
La historia de la cruz encontró su momento culminante al final del recorrido, cuando el público tuvo la oportunidad de entrar a la tumba de Vicente Guerrero y observar con mayor detalle el símbolo que se erige sobre ella. De cerca fue posible reconocer elementos que forman parte de su composición, entre ellos estrellas, un ancla y un crismón, signos que abrieron nuevas posibilidades para interpretar la historia contenida en el monumento funerario.
La visita guiada cerró la Semana de los San Patricios, que durante cinco días reunió en el Museo Panteón de San Fernando actividades dedicadas a explorar la presencia irlandesa en México en conmemoración de la legión de extranjeros que se unieron a los militares mexicanos en la Batalla de Churubusco de 1847. El programa incluyó la plática “Los San Patricios: Irlandeses que lucharon por la justicia en México”, un concierto de música celta a cargo de la Banda Shamrock y la charla “Santianna en Texas, el origen irlandés, afrodescendiente y mexicano de la música country”, además de la visita dedicada a la cruz celta.
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