- Con la presencia del rector Leonardo Lomelí Vanegas, María Soledad Funes Argüello, Coordinadora de la Investigación Científica; Rosa Beltrán Álvarez, Coordinadora de Difusión Cultural; Manuel Suárez Lastra, director de Divulgación de la Ciencia de la UNAM; y Hugo Villa Smythe, director de Actividades Cinematográficas
- La reapertura del recinto histórico ampliará la oferta cultural de Patio UNAM y fortalecerá la presencia de la divulgación científica y la exhibición de cine en el Centro Histórico de la Ciudad de México
- Inicia actividades con un ciclo dedicado al cine mexicano de los ochenta, en el marco del FICUNAM 16
Como parte de las celebraciones por los 475 años de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se llevó a cabo la reapertura del Salón Cinematográfico Fósforo, ubicado en Patio UNAM, en San Ildefonso 43, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, con el propósito de recuperar un espacio emblemático de la historia universitaria y, asimismo, convertirlo en un punto de encuentro entre el cine, la ciencia y la sociedad.
La ceremonia contó con la presencia del rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas; María Soledad Funes Argüello, Coordinadora de la Investigación Científica; así como de Rosa Beltrán Álvarez, Coordinadora de Difusión Cultural de la Universidad; Manuel Suárez Lastra, titular de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia; y Hugo Villa Smythe, director General de Actividades Cinematográficas -Filmoteca UNAM-.

La reapertura representa un paso importante en la recuperación y revitalización del Barrio Universitario con la conservación de espacios históricos y el impulso de propuestas que amplían el acceso de la ciudadanía a la cultura y al conocimiento. Esta iniciativa se desarrolló con el apoyo de la Secretaría Administrativa y de la Coordinación de la Investigación Científica, en estrecha colaboración con la Dirección General de Actividades Cinematográficas.
En esta nueva etapa, el Salón Cinematográfico Fósforo contará con una programación permanente que promoverá el encuentro entre la ciencia, el cine y la cultura, con producciones audiovisuales de divulgación científica, ciclos temáticos, proyecciones especiales y festivales cinematográficos, entre ellos el Festival Internacional de Cine UNAM (FICUNAM), en su edición 16, que ha programado, a partir de la primera semana de noviembre, el ciclo: El boxeador, el hombre y la dama — El cine popular de los ochenta en contexto, conformado por cuatro largometrajes mexicanos, el cual transita entre la memoria de la cultura popular, el romance, el drama urbano y el boxeo. Reúne obras como El día que murió Pedro Infante (1982), de Claudio Isaac; Nocaut (1983), de José Luis García Agraz; Ratas de la ciudad (1985), de Valentín Trujillo; y Amor a la vuelta de la esquina (1986), de Alberto Cortés.
La reapertura del Salón Cinematográfico Fósforo, que ahora cuenta con proyección en formato digital, sonido 7.1 y un aforo de 81 butacas; es un proyecto impulsado por la Dirección General de Divulgación de la Ciencia y Filmoteca UNAM, en el ámbito de sus funciones de coordinación y supervisión de las proyecciones cinematográficas públicas de la Universidad, tendrá una programación que acerque el conocimiento científico y cinematográfico a públicos diversos y que despierte la curiosidad para propiciar espacios de reflexión y diálogo sobre los descubrimientos, desafíos y problemáticas contemporáneas y sus implicaciones sociales.
Un poco de historia
El Salón Cinematográfico Fósforo es un emblemático espacio cultural de la Universidad, por el que pasa la historia misma del cine en México. El Antiguo Colegio de San Ildefonso fue la primera institución educativa en tener dentro de sus instalaciones las proyecciones del cinematógrafo, el novedoso invento de los hermanos Lumière, que llegó a México en los últimos años del siglo XIX, alrededor de 1896.
Los estudiantes de la Escuela Nacional Preparatoria tuvieron la oportunidad de ver y comentar aquellas primeras imágenes en movimiento antes de que el cine comenzara a convertirse en un espectáculo masivo y comercial.
Casi cien años después, en 1983, la Filmoteca de la UNAM estableció aquí su sede principal y habilitó el Salón Cinematográfico Fósforo para proyectar su cartelera habitual. Se llamó así en honor al célebre seudónimo con el que los escritores mexicanos Alfonso Reyes y Martín Luis Guzmán firmaron sus críticas de cine cuando coincidieron en Madrid, entre 1915 y 1916.
Este Salón tiene historia y personalidad; por aquí han pasado grandes protagonistas del cine nacional, entre ellos directores, actores y críticos. Aquí se proyectaron por primera vez copias restauradas de películas como Santa, la versión silente de 1918 dirigida por Luis G. Peredo, gracias al trabajo de la Filmoteca.
Cuando la Filmoteca trasladó su sede a Ciudad Universitaria, donde se construyó la infraestructura apropiada para resguardar sus archivos fílmicos y toda su labor de restauración y conservación, y San Ildefonso se transformó en 1992 en un museo y centro cultural público, este Salón comenzó a alternar distintas actividades culturales. Nunca dejó de ofrecer proyecciones, aunque con menor frecuencia, y se abrió a una gran variedad de colaboraciones y temas, muy afín a la condición dinámica de San Ildefonso. Un ejemplo es el festival Synapsia, organizado por la Dirección General de Divulgación de la Ciencia desde 2025, que conecta las ciencias, las humanidades y las artes. Así, “El Fósforo” se ha consolidado como un espacio interdisciplinario, sin perder su vocación original.
