● Música, baile y cantos acompañaron el homenaje a la artista que dedicó su vida a preservar y compartir los sonidos afroindígenas de América Latina
● Posterior al homenaje, un cortejo fúnebre acompañó el traslado de la artista hacia el Aeropuerto Internacional Benito Juárez para iniciar su proceso de repatriación.




Entre flores, veladoras y música, el Museo de la Ciudad de México abrió sus puertas este martes 26 de mayo de 2026 para celebrar la vida y el legado de Sonia Bazanta Vides “Totó la Momposina”, una de las voces fundamentales de la música tradicional latinoamericana, fallecida el pasado 17 de mayo en Celaya, Guanajuato.
Durante el homenaje de cuerpo presente, Carlos Fernando García Manosalva, Embajador de Colombia en México, expresó sus condolencias a los familiares, músicos y amistades de la cantante. Asimismo, agradeció a las autoridades mexicanas y diplomáticas que atendieron el llamado para este homenaje.
“Estamos convocados por el fallecimiento de Totó la Momposina, nuestra eterna Sonia Bazanta Vides, ocurrido aquí en México, pero sentido por todos y todas las colombianas, en nuestras casas y en nuestros corazones. Quiero darle las gracias a México, por ser una tierra hermana que ha acogido a nuestros artistas, nuestros conciudadanos y que se ha convertido muchas veces en un refugio que respeta nuestra diversidad, que nos permite seguir creciendo y mantener viva, lejos de casa, la identidad colombiana que hoy se siente con tanta fuerza”, señaló.
Por su parte, Mariana Gómez Godoy, directora general de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural de la Secretaría de Cultura capitalina, subrayó el legado musical de Totó la Momposina que borró fronteras y unió comunidades. De igual manera, explicó que la artista no solo compartía canciones, sino que transmitía historia y dignidad, rescatando el origen africano e indígena de la cumbia. “Despedimos a Totó, mujer de río y tambor, guardiana de la memoria, hija del Caribe colombiano y pescadora de una música que aprendió a cruzar fronteras para volverse corazón y columna de toda América Latina. Su canto nació entre aguas, palmas, tambores y pueblos, pueblos antiguos como México y Colombia. Nació de la mezcla profunda de África, de los pueblos indígenas y la herencia popular de nuestra América morena”, compartió.
Más que una despedida marcada por la ausencia, se trató de una reunión construida desde la memoria, el baile y el canto. Familiares, amistades, integrantes de la comunidad colombiana en México y público en general acudieron al recinto para acompañar a quien dedicó su vida a preservar y llevar al mundo expresiones afroindígenas como la cumbia, el bullerengue, el mapalé y el porro. Bajo banderines blancos donde podía leerse “Gracias, maestra por ser raíz y memoria viva de los pueblos de América”, el recinto se transformó en un espacio donde México y Colombia compartieron símbolos y afectos: papel picado, arreglos florales, veladoras y pañuelos convivieron entre sí como una imagen que parecía resumir la historia de una artista que hizo de la música un puente entre pueblos.
Temas como “La candela viva”, “El pescador” y “Adiós Fulana” resonaron entre las paredes del museo mientras músicos y bailarines rendían tributo a la artista.
Entre el público, voces y palmas se unieron espontáneamente a los coros hasta convertir el homenaje en una celebración colectiva donde el grito de “¡Que viva Totó!” comenzó a repetirse una y otra vez.
Quizá uno de los momentos más significativos ocurrió cuando se pidió a las personas presentes cambiar el acostumbrado minuto de silencio por un minuto de música. Con banderas, pañuelos y hojas con la letra de “Acompáñala” entre las manos, el público se unió en un canto colectivo que convirtió el duelo en un acto de celebración.
Al finalizar el encuentro, la familia invitó a las y los asistentes a llevarse las flores que adornaban el recinto, un gesto inspirado en el deseo de quien cantó a la tierra y a los ríos y que ahora, como recordó su hija Angélica Oyaga Bazanta, sería la “Dueña de los jardines”.
Entre aplausos y las voces que entonaron “Cielito Lindo”, Sonia Bazanta Vides recibió un último adiós. Posteriormente, un cortejo fúnebre acompañó el traslado de la artista rumbo al Aeropuerto Internacional Benito Juárez, desde donde emprenderá su viaje de regreso a Colombia.
Para conocer todas las actividades de la Secretaría de Cultura capitalina consulta la Cartelera de la Ciudad de México (https://cartelera.cdmx.gob.mx/) y las redes sociales de la Secretaría de Cultura: Facebook, X, Instagram y YouTube. -000-
