Ecos de la Coatlicue
Durante más de cuarenta años, Octavio Paz transitó por el río del lenguaje, asombrándose lo…
Durante más de cuarenta años, Octavio Paz transitó por el río del lenguaje, asombrándose lo…
Nombrada en honor de una de las glorias literarias jaliscienses, la Biblioteca Pública Juan José Arreola –fundada en sus inicios bajo el nombre de Biblioteca Pública del Estado de Jalisco–, se inauguró por el entonces gobernador del Estado Pedro Ogazón, el 24 de julio de 1861 bajo el título quinto del Plan General de Enseñanza.
El 28 de febrero de 1950 se inició la construcción de la Torre Latinoamericana. La importancia de este edificio es de primer orden, pues no se trata solamente de uno de los emblemas de la Ciudad de México, sino que su historia misma nos habla de cierto momento de nuestro pasado, cuando los sueños se convirtieron en realidad a causa de la necesidad.
Los orígenes de este santuario del saber, ubicado en el corazón de la colonial ciudad de Puebla, se remontan a los siglos XVII y XVIII cuando el obispo Juan de Palafox y Mendoza tomó la revolucionaria y benevolente decisión de crear una biblioteca pública –la primera en México y en el continente americano– para que los seminaristas de los colegios de San Pedro, San Pablo y San Juan Evangelista pudieran estudiar y tener acceso libre a libros y documentos.
Siempre he pensado que la esperanza que mueve al hombre a seguir adelante no emana de una visión del mundo entusiasta y positiva, sino de la laceración de la existencia vivida. El dolor resultante crea una irrefrenable necesidad de cambiar la realidad. Es entonces cuando la esperanza surte efecto y genera posibilidades de transformación que motivan al hombre a resistir las adversidades que su entorno le impone.
Perder a un hijo es, sin duda, una de las experiencias más duras y complejas que una persona puede atravesar. Daniel murió intempestivamente a los 21 años, con toda la vida por delante. La madrugada del 6 de junio de 2004 se lo llevó y dejó en su familia y amigos un vacío imposible de llenar.
Luis Barragán fue un filósofo sencillo, un gran poeta del espacio y, sin lugar a dudas, el arquitecto más importante del siglo XX en México, galardonado en 1980 con el máximo premio internacional al que puede aspirar un arquitecto: el premio Pritzker, equivalente al Nobel.
Al echar mano a una buena dosis de humorismo realista hábilmente escondida detrás de una…
La arquitectura de la Ciudad de México es en sí misma un catálogo de estilos y corrientes artísticas. En sus calles conviven iglesias barrocas con edificios modernistas y monumentos prehispánicos que, a pesar de ostentar formas y estilos tan distintos, cohabitan la ciudad en una armoniosa sinfonía arquitectónica.
Bien se sabe que el del cine y la literatura es un matrimonio por conveniencia.…