¿Estudias o trabajas?
Antes, la escuela era un sitio apacible donde no se necesitaban muchos requisitos para ligar con las muchachas o los muchachos. Todo era sencillo y no había más requisitos que saber un poco de las novelas y un poco de futbol, el resto se dejaba a los designios del amor. Los diálogos fluían entre sonrisitas y coqueteos, nada más. Pero, como todo en la vida, las cosas cambiaron de repente.