Miec yolpakillistli Con todo el corazón, te deseo lo mejor Náhuatl de la sierra negra…
Traductora: Gómez Sántiz Blanca Inés Donde transites, donde camines siempre habla tu lengua. Ta banti…
La Ciudad de México no sólo es la capital de nuestro país, es también un sitio místico y lleno de colorido. En cada rincón, en cada calle, se pueden revivir momentos tan diversos de nuestra historia, entre los que destacan tradiciones ancestrales y misterios que siguen presentes hasta nuestros días.
Sin duda alguna es difícil acercarse a la obra de Damián Ortega, uno de los artistas contemporáneos más reconocidos a nivel internacional, como es complejo acercarse al arte contemporáneo en general. Eso sí, el arte responde al mundo que lo contextualiza y, tal vez, el mundo actual ha desaparecido y es imposible de comprender. El mundo de la información se multiplica, se eleva a la enésima potencia y todo a una súper velocidad.
Cuando de reclamar se trata, todos estamos apuntados en la lista, con agravios propios o inventados, dolores heredados o supuestos. Como dice Fernando Savater: “vivimos en una época en la que estar indignado goza de prestigio moral y social”.
Traductor: Hermenegildo López Castro Donde transites, donde camines, siempre habla tu lengua. Ndi’i kui nu…
Si somos lo que comemos, definitivamente los mexicanos somos hombres de maíz. Basta leer el menú de un restaurante de lujo o de una humilde fondita, caminar por las principales plazas de nuestro país, asomarnos por las ventanas de las cocinas o dejarnos seducir por los relatos míticos, en donde se cuenta que los primeros hombres fueron hechos de maíz, la insignia de nuestra estirpe.
Hace algunos años dedicamos un número de Mexicanísimo a hablar de nuestros mares. Fue el número 45. De esa experiencia, además de reconocer la belleza de los litorales y el delicioso sabor de los platillos que desde las costas inundan nuestra cocina, pudimos reconocer que, pese a la enorme riqueza que tenemos, el nuestro no es un pueblo marino.
Dentro de la poesía popular mexicana existe una peculiar composición que ha sido recitada por varias generaciones. Aunque actualmente y por desgracia poco a poco va quedando en el olvido, sus primeras líneas aún evocan una multitud entera de emociones: