¿Qué pasó, raza?
Fotos: Cortesía Cineteca Nacional “Soy alegre cuando no me enojo. Me río de la risa…
Fotos: Cortesía Cineteca Nacional “Soy alegre cuando no me enojo. Me río de la risa…
Se podrá decir, con algo de razón, que delantales hay en todo el mundo, pero pocas los visten con el estilo, disciplina y desparpajo de las “jefecitas” nacionales.
“Todos mis discos han sido temáticos y el primero fue sobre Oaxaca; no trato de cantar por cantar, me encanta hilar historias”.
Susana Harp
Antes, la escuela era un sitio apacible donde no se necesitaban muchos requisitos para ligar con las muchachas o los muchachos. Todo era sencillo y no había más requisitos que saber un poco de las novelas y un poco de futbol, el resto se dejaba a los designios del amor. Los diálogos fluían entre sonrisitas y coqueteos, nada más. Pero, como todo en la vida, las cosas cambiaron de repente.
Son las ñoras de las macetas, damas capaces de convertir cualquier cacharro en un recipiente precioso para sus azaleas, sus nardos y sus nopales.
Pequeño tesoro michoacano que descansa a orillas del gran Lago de Cuitzeo. Cuando seas capaz…
Nacida en Tepic, esta gran chef estudió en una de las mejores escuelas de gastronomía del mundo, la academia francesa Le Cordon Blue, pero notó, al volver a casa –porque siempre hay que volver– que el aprendizaje real empieza en las cocinas familiares, en las recetas hurtadas de los antepasados, en el condimento que proporciona la gente del campo y de la costa.
Aunque hay algunos que ya declaran su amor por Twitter, o hacen un grupo en Facebook para determinar si se casan o no, no podemos dejar de reconocer el gran valor que siguen teniendo los mensajes personales enviados por carta.
De vez en cuando surgen en el escenario personajes de luz, inspiradores, que generan cariño…
¿No se te ha ocurrido preguntarte qué y cuánto comían nuestros antepasados, el gusto con el que le “entraban” a la comedera y el “sin cuidado” que tenían por los excesos gastronómicos en una época donde los triglicéridos no existían, no se dormía con pesadillas causadas por el exceso de colesterol y el niño sano era, precisamente, el niño gordito?