¿Cómo ha logrado la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) convertirse en la mayor plataforma del mundo para el libro en español? ¿Qué ofrece año con año durante nueve días en sus tres áreas: editorial, académica y cultural, para llegar a ser tan ansiado punto de convergencia entre escritores, investigadores, empresarios, artistas, políticos y, sobre todo, gente cuyo único interés es vivir una fiesta alrededor de libros y lectura?
“Los poemas –afirma Octavio Paz en la edición de su Obra Poética (Seix Barral, 1990)– son objetos verbales inacabados e inacabables. No existe lo que se llama ‘versión definitiva’: cada poema es el borrador de otro, que nunca escribiremos…”. De la misma manera, no existe una lectura definitiva. Cada lectura es regreso, vuelta, pero al mismo tiempo el inicio de una nueva aventura estética.
Es quizá la Revolución Mexicana el suceso histórico de nuestro país más recreado en el campo de la cinematografía. Rebozos, cananas, balazos, sombreros de charro, caballos, soldaderas y bigotones son, muchas de las veces, los protagonistas cuando se trata de relatos revolucionarios. La ventaja que tuvo la Revolución frente a rebeliones anteriores de nuestro país fue la llegada del cinematógrafo, invento que permitió documentar in situ la rebelión; aunque en un inicio tenía fines panegíricos al servicio del gobierno de Porfirio Díaz como documentar sus campañas electorales, promover sus acciones políticas y sociales, así como difundir los avances que suponían un México entrado en la modernidad
Los primeros españoles que arribaron a Tenochtitlan se encontraron con circunstancias asombrosas que jamás habían imaginado. Una de ellas fue la cantidad de personas que habitaban en aquella urbe, la cual se erigía a la mitad de un enorme lago: entre 80 mil y 100 mil en cerca de 13 kilómetros cuadrados. Ninguna ciudad de España se le acercaba. Sólo cuatro ciudades europeas (París, Nápoles, Venecia y Milán) sobrepasaban los 100 mil habitantes.
A lo largo de nuestra historia, basta con echar una ojeada, hemos encontrado personajes brillantes, de una lucidez extraordinaria, que han enfrentado los problemas nacionales arriesgando su vida y su prestigio mientras desnudan corruptelas y malas decisiones. No ha sido fácil para ellos que, como nos sucede a muchos, de pronto se han cansado de empujar. A más de uno le ha tocado decir (con éstas u otras palabras) la frase que alguna vez Enrique Krauze escuchó de Daniel Cosío Villegas: “ya nos llevó la chingada”.
Relatos salvajes (2014), del argentino Damián Szifrón, que se presenta en la 57 Muestra Internacional…
Traductor:Hermenegildo López Castro Donde transites, donde camines, siempre habla tu lengua. Ndi’i kui nu chikaun,…
Sombrero de charro. Bordado con pita. Zaragoza, Puebla. Pieza ganadora del XXXI Concurso Nacional del Gran Premio…