Feliz 2015
Turbio, incomprensible, lastimoso, oscuro, indefendible. El México al que parecemos asomarnos no tiene el mejor rostro del mundo. Bienvenidas las depresiones, las tristezas, los miles de ciudadanos Pilatos que se lavan las manos culpando en otra dirección, los desesperanzados que lloran diciendo “se los dije” en las esquinas. Al final de tantas lágrimas, ¿habremos sacado algo? El simple lamento no cambia realidades y la simple denuncia hoy cae en un barril enorme de basura al que parece que nadie le pone atención.