- La rebelión de los objetos reúne a Beatriz Cortez y rafa esparza en una exposición concebida desde su colaboración y vínculo artístico, desarrollada específicamente para dialogar con la arquitectura, la colección y el territorio del Museo Anahuacalli.
- La muestra propone repensar la colección desde la memoria, la comunidad y la espiritualidad, entendiendo los objetos no como piezas estáticas sino como portadores de energía y significado, capaces de activar nuevas formas de relación dentro del museo.
- A través de la serpiente y el volcán como ejes simbólicos, la exposición aborda el viaje terrenal, el desplazamiento —incluida la experiencia migrante— y la posibilidad de imaginar futuros distintos desde el arte contemporáneo.
Coyoacán, Ciudad de México, enero de 2026. — El Museo Diego Rivera Anahuacalli presenta La rebelión de los objetos, un proyecto de arte contemporáneo concebido específicamente para el Anahuacalli.
En el marco de la Semana del Arte 2026 en México, el Museo Diego Rivera Anahuacalli presenta la exposición: La rebelión de los objetos de los artistas Beatriz Cortes (1970, San Salvador) y rafa esparza (1982, Estados Unidos). Esta exposición propone una reflexión sobre el estatus de los objetos que conforman la colección de Diego Rivera y su relación con la memoria, la comunidad, el territorio y las estructuras que han determinado su interpretación dentro de los museos.
El objetivo de esta exposición es re-imaginar futuros posibles para estas piezas, y así liberarlas del contexto museográfico e institucional; para que puedan ser colocadas –de nuevo– bajo la lógica de objetos antiguos: seres con poderes y voluntades con la capacidad de formar una comunidad a través del tiempo. La exhibición estará abierta al público en general a partir del miércoles 04 de febrero al 10 de mayo del 2026.
Éste duo show surge del diálogo sostenido entre ambos artistas, quienes han colaborado previamente en Nueva York y comparten vínculos personales, afectivos y conceptuales que atraviesan profundamente la construcción de esta exposición. La muestra se plantea como una conversación entre dos prácticas artísticas que comparten preocupaciones sobre memoria, territorio, desplazamiento, espiritualidad y futuro.
Desde su origen, el proyecto ha sido concebido para dialogar con la arquitectura, la materialidad y la carga simbólica del Anahuacalli. Más que ocupar las salas, las obras establecen una relación directa con el edificio, su entorno volcánico y la vocación original del museo como un espacio donde el pasado permanece activo y en constante transformación.
El título: La rebelión de los objetos parte de una postura conceptual clara: los objetos no son entidades pasivas, sino portadores de historia, memoria, energía y voluntad. Desde esta perspectiva, las piezas antiguas no son únicamente vestigios arqueológicos, sino presencias que establecen relaciones vivas con quienes las observan, las cuidan o las olvidan.
La exposición se nutre de reflexiones desarrolladas por diversas comunidades indígenas, particularmente aquellas que reconocen que los objetos poseen una dimensión vital que se debilita cuando son separados de sus contextos comunitarios y espirituales. A partir de esta idea, el proyecto propone una pregunta central: ¿es posible imaginar al museo no como un espacio que inmoviliza los objetos, sino como un lugar donde estos recuperen, simbólicamente, su capacidad de acción?
En este contexto, las obras creadas por Beatriz Cortez y rafa esparza funcionan como dispositivos poéticos que activan nuevas formas de relación con la colección sin intervenirla directamente.
El proyecto se articula principalmente a través de dos grandes núcleos:
La serpiente aparece como una figura central dentro de la exposición. No como símbolo estático, sino como metáfora del movimiento, del tránsito y del viaje terrenal. Su presencia alude tanto a desplazamientos simbólicos dentro del espacio museístico como a los recorridos reales de cuerpos y comunidades a través de territorios, incluyendo los trayectos de personas migrantes hacia Estados Unidos. La serpiente se convierte así en una imagen que condensa movilidad, transformación y continuidad.
El volcán, por su parte, establece un vínculo directo con el paisaje del Pedregal y con la materialidad misma del Anahuacalli. Esta pieza busca honrar la espiritualidad y la memoria de los objetos de la colección, al tiempo que propone imaginar futuros posibles. En palabras de rafa esparza, se trata de un: “viaje terrenal a través de la rigidez en un espacio arquitectónico”: una experiencia que atraviesa lo físico, lo simbólico y lo afectivo.
Las prácticas de Beatriz Cortez y rafa esparza comparten una preocupación constante por cómo se construyen las narrativas históricas y cómo estas afectan a comunidades desplazadas, migrantes o racializadas. Sus obras proponen imaginar futuros que no estén determinados exclusivamente por discursos dominantes, sino por formas alternativas de conocimiento, cuidado y relación con el mundo.
En este sentido, La rebelión de los objetos es un ejercicio de imaginación que permite pensar al museo como un espacio vivo, permeable y en transformación. La exposición podrá visitarse del 4 de febrero al 10 de mayo de 2026.
El Museo Diego Rivera Anahuacalli invita a descubrir un proyecto que propone una nueva forma de mirar el arte, el espacio y los objetos desde la sensibilidad contemporánea.