(Ciudad de México, 2 de enero de 2026) — Yucatán resguarda uno de los legados más profundos y fascinantes de la civilización maya: los Libros del Chilam Balam, textos sagrados que constituyen una de las principales fuentes de conocimiento sobre la cosmovisión, la historia y la sabiduría ancestral de este pueblo milenario.
El nombre Chilam Balam se traduce como “el portavoz del jaguar” y hace referencia a los sacerdotes-profetas mayas encargados de interpretar los designios del tiempo y del universo. Estos libros fueron escritos entre los siglos XVII y XVIII, en lengua maya y con caracteres latinos, como un esfuerzo por preservar el conocimiento indígena tras la llegada de los españoles.
Un tesoro de saberes ancestrales
Cada libro recibe el nombre de la localidad donde fue conservado —como Chumayel, Maní, Tizimín o Kaua— y reúne una valiosa diversidad de contenidos: mitos de creación, genealogías de gobernantes, crónicas históricas, rituales religiosos, profecías, calendarios, así como avanzados conocimientos de astronomía y medición del tiempo. Lejos de ser simples manuscritos, los Chilam Balam representan la memoria viva del pueblo maya, una visión del mundo donde la naturaleza, el ser humano y el cosmos están profundamente interconectados.
Cultura viva para el viajero contemporáneo
Hoy, el legado del Chilam Balam se integra a la oferta de turismo cultural de Yucatán, invitando a los visitantes a explorar museos, zonas arqueológicas, centros culturales y comunidades donde la lengua maya y las tradiciones ancestrales continúan vivas. Este patrimonio intangible permite al viajero ir más allá del paisaje y conectar con la esencia espiritual e intelectual de la región.
Dato curioso y relevante
Un aspecto notable es que los Libros del Chilam Balam no constituyen un solo libro, sino una colección de manuscritos distintos, cada uno con versiones y narrativas propias, lo que refleja la diversidad cultural de las comunidades mayas de Yucatán y su forma única de interpretar el tiempo y la historia.
Yucatán: donde el pasado dialoga con el presente
Visitar Yucatán es adentrarse en un territorio donde el conocimiento ancestral sigue inspirando al presente. El Chilam Balam no solo habla del pasado, sino que ofrece una oportunidad para reflexionar sobre la relación con la naturaleza, el tiempo y la identidad cultural.
