Poema de Natalia Toledo

Cielo Min
(niña comerciante)
 
A mi maestro Juan míchi

Nací rompiendo las telas del alba
y la seda de mi madre.
Una hilera de niños
mojaron las paredes con su orín
ahuyentando las malos espíritus.
Regalé alegría a los de mi casa
y ellos la llenaron de papel de China
envolviendo para siempre mi amor al tiempo.
Sin embargo extraño pararme en el sol,
regalar dulces en un callejón lleno de pescadores y lodo
extraño el canasto de mis múltiples oficios
a la niña habladora y despeinada
extraño las cosas que aprendí descalza
bajo un tamarindo que contaba historias.
Tuve un maestro con ojos de gato y sin piernas
Me enseño a caminar en el papel.
Esos días se han ido.

Related posts

XII FIESTA DE LAS CULTURAS INDÍGENAS, PUEBLOS Y BARRIOS ORIGINARIOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO CELEBRA LA DANZA MAZAHUA: MEMORIA, IDENTIDAD Y TRADICIÓN COMUNITARIA

MUSEO ARCHIVO DE LA FOTOGRAFÍA IMPARTIÓ TALLER : “CIANOTIPIA DESDE EL ARCHIVO”

MX NUESTRO CINE CELEBRA EL DÍA NACIONAL DEL CINE MEXICANO CON PROGRAMACIÓN ESPECIAL